Entre la incertidumbre y la esperanza
Casi 43 años de terror, 829 víctimas mortales y todo un país en vilo han hecho falta para que ETA anunciara el pasado jueves 20 “el cese definitivo de la actividad armada”. La banda terrorista pone así fin a un periodo convulso que, además de generar un intenso debate político, ha provocado miedo, indignación e impotencia entre la sociedad española. Así se ha vivido en Mijas el fin de la


